Y bien, querido lector, como la vida sigue y uno no puede más que intentar seguirle el paso y recrearla, acá su inseguro servilleta sigue en el desparrame tintorio garrapateando poesía de bote pronto que más bien pronto al bote va a dar. Así que les dejo acá la segunda entrega del Road Poetry, un poema de quiensabecuantos parido a duras penas y que apenas dura. Enjoy, comparsitas y comenten...
Genealogía Caminera I
El camino era la casa
la canilla una cascada
y el calor los cantos
los de marcha que busca
que recorre circulares
los mismos viejos puntos
No teníamos las respuestas
pues aquellas las preguntas
las de vuélvete loco con filosofías intermedias
no habían sido formuladas
Ni sabíamos la ecuación
la fórmula secular pa’la panza llenarse
en el fruto la semilla
la que guarda oculta
hojas tallo y kilómetros de salvia
una pizca de agua dos cucharadas de sol
e inicia su escalada al cielo
su reguero de verde
culminando en frutos rojos malvas amarillos
de todos colores y que a tierra vuelven
gravedad mediante
Caminábamos entonces
cuando lo dicho era misterio
cuando los dioses eran mapas inconscientes
para volver al alimento
y el calor itineraba codo a codo con el hambre
Cada callo una plegaria
hongo pisando hongo
y un tercer ojo el original el de antes de ajna
el tercerísimo de pescado mundano sudoroso
recreando la ruta
mirando atrás adelante a todos lados
con su clarividencia arcaica
Perfecta ignorancia de coa y arado
de rueda y polea
de cal y ladrillo
sabrosa la ausencia de barro apilado
formando casas barrios ciudades
las altaneras
las que al camino nombraron calle
y en sus márgenes se alepraron
2 Carnavales pasaron por acuá:
a estas alturas de la vida me cuesta seguir tus palabras porque en esos deambulares arcaicos caigo en cuenta que mis zapatos están gastados y que los hoyos han permitido que varias piedras lastimen mi pie. pero me gusta...
No entiendo ni jota, pero suena bien. Abrazos!
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