miércoles, 14 de septiembre de 2016

Sones chiquitos de los teenek

Les presumo que el sábado pasado me lancé al Palacio de Bellas Artes para deleitarme el oído en el 50 aniversario de Los Folkloristas. Como siempre, aquello resultó una chulada: un concierto muy emotivo con invitados de todas las épocas de Los Folkloristas; una acústica para irse de espaldas en el interior del recinto; una fiesta muy sabrosa en su exterior -gracias a la pantalla que colocaron afuera no me perdí la primera parte-. En fin, una cosa lo que se dice muy sabrosa.


Hay algo en particular que me gusta mucho en los conciertos de Los Folkloristas: a pesar de ser una agrupación consagradísima -el año pasado recibieron el Premio Nacional de Ciencias y Artes-, su espíritu de difusores se ha mantenido intacto. Y es que, a lo largo de tantos años, la dinámica de sus conciertos no ha cambiado: antes de presentar cada canción o melodía, cada ejemplo como ellos les llaman, explican de dónde viene, quiénes lo interpretan, qué instrumentos participan. Ir a un concierto de Los Folkloristas es, además de un manjar sonoro, una cátedra de música latinoamericana.

Este festejo no fue la excepción y un servidor se llevó una grata sorpresa. Bueno, más bien fueron varias: la participación de Gerardo Tamez en "Tierra mestiza"; la colaboración de Rubén Ortiz -en silla de ruedas y con el humor desbordado- en el son jalisciense "El jabalí"; el magnífico arreglo a "La Celedonia Batista", original de Teresa Parodi... pero la que más llamó mi atención fue el popurrí titulado "Música chiquita", integrado por tres sones chiquitos de la región ocupada por los teenek de San Luis Potosí. Acá lo comparto:


Si le dio play, caro amigo, le habrá llamado la atención el peculiar sonido de las cuerdas. Esto se debe a que el son chiquito, o Tsakam Tson, se interpreta con tres instrumentos diminutos: un arpa, una jarana y un violín, llamado también rabel. En mi vida había yo escuchado algo así. Curioso, como siempre, me di a la tarea de buscar un poco de información sobre esta música.

Desafortunadamente, y como es común en las familias musicales de este país, la información es más bien limitada. Resulta que los teenek son la segunda etnia más numerosa en San Luis Potosí. Su historia como comunidad está paradójicamente marcada por la exclusión y la mezcla desde sus orígenes, pues aunque han padecido la marginación durante prácticamente todas las épocas de la historia mexicana, han sabido integrarse a las nuevas condiciones de vida.


Teenek es el nombre con el que hoy se autodenominan, aunque los mexicas les llamaban cuextecas y tal vocablo dio origen a la palabra huastecos. En efecto, son aquellos de la tierra del Xantolo y el huapango. Entre sus deidades ancestrales se encontraba Maamlaab, el gran dueño de la lluvia y la música. A ellos debemos la invención de los engordadores bocoles, bolimes y zacahuiles. Y un largo etcétera de detalles antropológicos que pueden consultar por acá, gracias a la CDI.

De su peculiar música apenas algunos datos encontré. El primero es que la mayoría de sus composiciones pertenecen a la enoooorme familia del son mexicano, especialmente el son huasteco. Sin embargo, ellos no lo conocen con tal apelativo. Tienen, cuando menos, dos formas de son: el pulik son, o danza grande, interpretado con instrumentos de tamaño 'normal', y el tskam son, o son chiquito, interpretado con miniaturas de arpa, jarana y violín.

Hasta donde tengo entendido, existe sólo una recopilación de temas de son chiquito, elaborada por la mítica radiodifusora XEANT, La Voz de las Huastecas, que transmite desde 1990. Pero, desafortunadamente, no he dado con ella. Lo más que llegué a encontrar fueron dos videínes: un microdocumental producido para el Museo de Antropología e Historia y el episodio 32 del programa Ventana a mi comunidad, producido por el Centro Estatal de Lenguas y Culturas Indígenas. Acá les dejo ambos:


Sospecho que entre las grabaciones de campo de René Villanueva podríamos encontrar más referencias de esta particular música. Seguiré buscando. Si alguien sabe algo más, mucho le agradeceré lo comparta con su servi... buenas y hasta la próxima...
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